El arte de ser diferente

Somos una familia con una forma
propia de entender el vino.

La esencia

Territorio, familia y vino como una misma forma de entender el origen.

Territorio

Nuestros vinos nacen de un paisaje atlántico que marca su carácter. El viñedo, el entorno y la tensión natural de la fruta forman parte de una identidad ligada al origen.

Familia

Constantina Sotelo es un proyecto familiar construido desde la constancia, la memoria y la voluntad de seguir evolucionando sin perder lo esencial.

Vinos

Cada vino busca expresar su propia personalidad a través del trabajo, la observación y una elaboración que acompaña la madurez de la fruta con sensibilidad y precisión.

Una misma mirada acompaña el vino

. . .

desde la viña hasta la botella

Nuestros vinos

Buscamos vinos que hablen con sinceridad, que expresen su territorio sin adornos y que acompañen cualquier momento.

El origen

Nuestro origen está en cada parcela que trabajamos personalmente con nuestras manos.

Algunas de nuestras viñas han estado en la familia durante generaciones. Las cuidamos con sencillez y respeto, sabiendo que cada parcela tiene su propio carácter y que todo lo que ocurre en ella define el camino del vino antes de llegar a la bodega.

Trazamos nuestro propio camino.

Elaboramos con total libertad

Nuestros vinos no siguen tendencias ni buscan encajar en ningún mercado.
 Prefieren hablar por sí mismos.

La Bodega

Una microbodega llena de contrastes, donde cada decisión se toma con sencillez

Elaboramos nuestros vinos en un pequeño espacio donde conviven la memoria, experiencia y formas diversas de entender cada añada. Sus paredes de piedra guardan el recuerdo de varias generaciones, y cada recipiente —tinajas, ánforas, damajuanas, hormigón, acero o madera— está al servicio de lo que pide cada viñedo y cada vendimia.

Nuestro objetivo es simple: guardar lo que nos cuentan nuestras viñas y compartirlo, cuando llega el momento, en cada botella.